Lo que iban ser unos días de descanso y desconexión han resultado ser todo lo contrario. Nuestra estancia de vacaciones en la zona del Pays Basque francés, Baigorri, al otro lado de Roncesvalles (Navarra), se ha convertido en una lección de todo lo que podríamos hacer en la huerta y todavía no hemos hecho.

Paisatge Basque

Típico paisaje vasco, verde, montañoso y nuboso. Muy característico también es la dispersión de la población en caseríos.

A cada paso que dábamos la mente inmediatamente nos situaba en Valencia y pensábamos, ¿cómo es posible que esto no lo hagamos en nuestra casa?

Con unas condiciones climáticas desfavorables, un terreno escarpado, alejados de grandes núcleos de población… los habitantes del Pays Basque han conseguido vivir de la agricultura y la ganadería de manera digna. ¿Cómo? A través de la puesta en valor de lo que hacen, de la venta directa, de la diversificación y de la transformación del producto. Consiguiendo precios justos claro.

Venda directa

“Yo produzco, yo transforme y yo vendo”. Con denominaciones de origen y sellos de calidad. Así si se puede.  Baigorri.

 Hablando con un granjero nos decía que un hombre podría vivir con 5 hectáreas de viñedo. 6 o 7 si estaba casado. Impensable en este lado de los Pirineos. Los jóvenes ya no dejan la comarca para ir a buscar la vida fuera, y no tiene que ser precisamente el que no vale para estudiar quien se quede en el caserío familiar a cuidar del rebaño y las tierras. Igualmente las mujeres están participando activamente de este proceso.

La figura del agricultor es ampliamente respetada, lo ves en las grandes superficies donde intentan convencerte constantemente que lo que venden es producto local, lo más natural posible etc. Y si puede ser con la foto de un trabajador de la tierra mucho mejor.

Kintoa

Cerdo de la raza autóctona Kintoa. A punto de la desaparición por ser poco rentable a finales de los 80, cuando sólo quedaban 50 ejemplares, el trabajo de varios ganaderos lo ha vuelto a poner en valor y hoy es un producto gourmet que se vende a 69 €/kg.

Algunos ejemplos. En la poca huerta que pueden tener, en la población de Espelette y alrededores, plantan un pimiento rojo pequeño, el Pimiento de Espelette. Pues bien, tiene una denominación de origen propia, hacen una fiesta anual, tiene un museo y una variedad infinita de productos derivados. Hasta incluso tienen un helado de pimiento. ¿De verdad que nosotros no tenemos ningún producto con el que podríamos hacer todo esto?

Otra cosa que nos ha llamado la atención es la Piperade, es una salsa muy conocida parecida al pisto pero que allí parece que si no la compras has hecho el viaje en balde. Y no son grandes productores de sus ingredientes; tomate, pimiento, cebolla… hortalizas que aquí cultivamos con relativa facilidad.

Activitats

Fíjaos en la fotografía. La cantidad de actividades en torno al producto local y de posibilidades de venta que se pueden encontrar. Sólo es una pequeña muestra de la gran variedad de museos, talleres, recetas, visitas guiadas etc. existentes.

El trabajo que hace la Cooperativa de Belaun es ejemplar, con la unión de 7 productores han conseguido revitalizar todo un valle, el Valle de las Aldudes, de sólo 1.000 habitantes, con la transformación y venta de productos derivados del cerdo, especialmente de la raza autóctona Kintoa.

L'exemple de la Cooperativa de Belaun anima a altres productors a associar-se.

El ejemplo de la Cooperativa de Belaun anima a otros productores a asociarse para comercializar sus productos.

En conclusión, nos apetecía compartir estas reflexiones públicamente para animar a la creación de proyectos similares en la huerta de Valencia, pensamos que es viable, que tenemos la suerte de tener unas condiciones mucho más favorables que en otros lugares, en fin, que todo es ponersese. Y de creerselo.