El pasado 29 de Junio ​​tuvimos un Huerta & Vino muy especial, dedicado al vinos naturales, vinos donde se minimiza la intervención humana y se busca la máxima expresión de la variedad de la uva y de lo que los franceses llaman terroir.

Como siempre, la mesa bien preparada:

1
Sirviendo el vino

2
Y tanto vino bebimos que la cosa se ​​animó y Adrián, un músico suizo-andaluz… ¡nos tocó flamenco con su guitarra!

3
El buen ambiente, la magia de la huerta a la puesta de sol, esas cosas que no se pueden explicar, sólo se pueden vivir en Huerta & Vino.

4
Y aquí los vinos que probaremos, por orden de cata, de izquierda a derecha:

 5 Benimaquia Tinajas de Viñedos Culturales de Rafa Bernabe Aguilar, el que más costó de entender, un blanco que no es blanco, es naranja por haber sido macerado con los hollejos. Quizá le faltase abrirse más para ser más expresivo, pero a nosotros aún así nos vuelve locos.

Viña Almate de Alfredo Maestro Tejero un Tempranillo que a la gente le gustó mucho.

PF de Bodegas Ponce, seguramente el que más gustó en general, con carácter, muy expresivo, paso en boca agradable, una gran bobal.

Y luego dos vinos cortesía del Restaurante Ca Pepico del barrio Roca de Meliana y la vinoteca Mesquevins de Moncada, no tengo palabras para agradecer el detalle; Mai , del Bierzo, sólo 320 botellas, un vino complicado, para beber más tranquilamente… y la bomba, Zerlina , color rojo (vin rouge, red wine… claro…) AOC Arbois, biodinámica… ¿puede un vino tinto recordar a la sidra? A la manzana? Muy, muy curioso!

Y bien, como curiosidad el vino que hemos hecho en casa, el Al-Blanc, que nos lo bebimos también.

Como siempre una jornada inolvidable.